04
Sep
Es un lugar común afirmar que hemos entrado en una nueva era de incertidumbre radical. Nadie conoce con certeza qué nos deparará el futuro tras la concatenación de calamidades: pandemia, guerra e inflación; nadie sabe cuáles serán las consecuencias del cambio climático, la transición digital, la inteligencia artificial, la rivalidad geopolítica o la barbarie que amenaza a las democracias. ¿Cómo gobernar esta nueva era? ¿Cómo lograr que todas esas transformaciones sean para bien?En principio, podríamos ceder a dos tentaciones, la tecnocrática o la totalitaria. La tentación tecnocrática consiste en dejar que sean los mejores expertos en cada campo los que,…
