Moscú acusa a Borrell de sentir “envidia e impotencia” por reducir a Rusia a “una gasolinera cuyo propietario tiene una bomba atómica” | Internacional

María Zajárova
María Zajárova, el año pasado en Moscú.LUIZ RAMPELOTTO / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO (Europa Press)

La comparación de Rusia con “una gasolinera cuyo propietario tiene una bomba atómica” hecha por el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, en una entrevista concedida a EL PAÍS ha reavivado la indignación del Kremlin con el alto representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. “Todo esto lo dice por envidia e impotencia”, respondió este sábado la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, tras desgranar tres críticas contra Europa que incluían desde el colectivo trans a una supuesta quiebra económica del bloque y su renuncia a la carrera nuclear.

“En primer lugar, las personas que no pueden determinar si son hombres o mujeres harían mejor en guardar silencio hasta la autoidentificación final”, ha contestado Zajárova antes de afirmar que la Unión Europea “parece arruinada, como que quebró y ha dejado de repostar con combustible de alta calidad dentro de sus posibilidades”. “Nuestro combustible está con nosotros y también lo vendemos”, agregó la portavoz en referencia a una de las sanciones comunitarias más duras, el tope al precio del petróleo ruso que ha provocado un desplome de sus ingresos y la devaluación del rublo.

“Solo un país de la Unión Europea tiene armas nucleares”, fue el tercer punto de Zajárova, en referencia a Francia. “El resto no las consiguió nunca. Al no haber nada de lo que enorgullecerse, salen con esa ira”, apuntó sobre el bloque comunitario, del cual la mayoría de los países son miembros de la OTAN y cuentan con el apoyo nuclear de EE UU y el Reino Unido.

No es la primera vez que Moscú reacciona con ira ante declaraciones de Borrell. La revista oficial del Ministerio de Exteriores, Mezhdunaródnaya Dzhizn (Asuntos Internacionales) publicó este sábado una entrevista concedida por su ministro, Serguéi Lavrov, en la que volvió a echar en cara al diplomático español la distinción del mundo que hizo en octubre de 2022, donde el español diferenció entre el “jardín” en el que vive Occidente y la supuesta “jungla” que le rodea. Aquello provocó una ola de críticas en varios continentes.

“Al timón de Occidente hay gente como Josep Borrell que divide el mundo en su jardín de flores y la jungla donde creen que vive la mayor parte de la humanidad”, manifestó Lavrov.

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Otra declaración de Borrell que el Kremlin saca frecuentemente a colación la hizo el español en la primavera de 2022, al inicio de la invasión de Ucrania, cuando aseguró que “esta guerra será ganada en el campo de batalla”.

La metáfora hecha por el diplomático europeo en la entrevista concedida a este periódico también ha provocado una ola de indignación entre el sector más belicoso ruso y su propaganda. “Parece ser que los servicios especiales rusos lograron reclutar a este gigante de la diplomacia. ¡Incluso Yuri Levitán —voz de la radio soviética durante la II Guerra Mundial— no motivó a nuestro ejército de manera tan incendiaria!”, afirmó, por ejemplo, el conocido bloguero de guerra Alexánder Kotz.

Sin embargo, el exdiputado y exmilitar Víktor Alksnis, dio la razón a Borrell. “Por mucho que me duela admitirlo, este enemigo jurado de Rusia tiene razón en muchos sentidos. Convertimos a la exsegunda superpotencia del mundo en un enano, no solo militarmente, sino también económicamente, con nuestras propias manos. Y lo seguimos haciendo”, afirmó el político en su canal de Telegram.

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